Las Aventuras de Yastay y sus Amigos Diaguitas
Descubre la rica herencia cultural del pueblo diaguita a través de nuestra colección de 25 cuentos. Cada historia revela las costumbres ancestrales y simbolismos únicos de este pueblo originario de Chile, como sus nombres para la luna (pacxxi), el sol (wuachoy), y los cerros sagrados (Apus).
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¡Te invitamos a leer Nuestros Cuentos!
Amaru y el Anciano
Amaru paseaba por su aldea grande, la encontraba hermosa, ya que allí reinaba la tranquilidad y ella se sentía segura recorriéndola, por tanto no sentía ningún miedo desplazarse día a día.En este andar, ella se encontró con un anciano, que según decía la gente del pueblo era un “encantador de serpientes”. Detuvo su caminar, para…
Amunay la Abuela Tejedora
Hace mucho tiempo atrás, en los apacibles valles diaguitas, la abuela Amunay practicaba el noble oficio de tejedora en lana de alpacas. Ella era la guardiana de esta noble tradición, quien con gran creatividad y destreza, realizaba hermosos atuendos. A temprana edad, las niñas del pueblo diaguita, observaban a sus abuelas como tejían con las…
El Árbol Sagrado
Hace mucho tiempo, en el corazón del pueblo diaguita, se encontraba un árbol sagrado llamado Algarrobo. Este majestuoso árbol era venerado por su belleza y por los regalos que ofrecía al pueblo diaguita. El Algarrobo era conocido por su fruto, una vaina larga y curva que contenía semillas dulces y nutritivas. Los diaguitas recolectaban estas…
El Chañar y El Zorro
Un árbol muy especial vivía en un valle muy remoto, este se llamaba chañar, allí el sol ardiente besaba la tierra seca.. Era un árbol alto y fuerte, con hojas verdes y espinas que protegían sus frutos como tesoros.Un día, una familia de zorros hambrientos buscaba refugio y alimento en ese valle implacable. Los pequeños…
El niño diaguita y el colibrí
Hace un tiempo atrás, vivía un pequeño niño del pueblo diaguita, en los valles del norte chico de chile, rodeado de grandes kákas nevadas, y en paraje maravilloso, lleno de añosos árboles y hermosas flores silvestres de distintos colores, en días lluvioso, aparecía el arcoíris y se reflejaban los exuberantes colores que lo componen sobre…
El sueño del Joven diaguita
El Joven del pueblo diaguita, recorría libremente por todo el valle del Elqui tempranito, cuando empezaba a despertar el alba, para realizar el trabajo esforzado y propio del campo. Pero éste no se le hacía tan pesado, ya que muy cerca, corría un inmenso río, con sus aguas cristalinas que bajaban de la hermosa cordillera;…
El valiente Guerrero Rancatoc
Esa noche de invierno, fría y estrellada, Milanka no podía dormir, su ñaña Amunay se acercó cariñosa, la cubrió con una gran manta de colores tejida por ella y le dijo: – Milanka, te voy a contar un cuento. La niña sonrió feliz y se acurruco en el regazo de la abuela. -Cuéntame el del…
El Jarro Pato
Había una vez, en un pequeño pueblo diaguita en el norte de Chile, un jarro de barro muy especial llamado Pato. Cuentan los ancestros que un día, un hábil alfarero diaguita sintió la necesidad de crear un jarro, si, pero no cualquier jarro, este sería el ultimo de sus días, ya que pronto dejaría el…
Koyam el anciano diaguita
Había en el pueblo diaguita, Koyam un anciano campesino, de gran sabiduría, el cual vivía rodeado de su familia, la cual le tenía un gran respeto y cariño; y siempre escuchaba sus consejos. El cultivaba el campo, sembraba y cosechaba granos para alimentar a su hermosa familia.Un día se le ocurrió moler los granitos de…
Kuri y Ananái
Había una vez, en las tierras del pueblo diaguita, una serpiente llamada Ananái. Ananái era considerada un símbolo sagrado por el pueblo diaguita, ya que representaba fuerza, poder y buenos augurios en las cosechas de sus cultivos de alimentos ancestrales. Ananái vivía en un hermoso bosque cercano al pueblo diaguita. Su piel brillaba con colores…
La Esperada Lluvia
El Pueblo Diaguita se encontraba muy preocupado, ya que, la lluvia tardaba en llegar. Ellos viven de sus productos de la agricultura, por lo que esperaban con ansias la llegada de ésta. La comunidad se reunió para realizar sus rogativas con la finalidad de pedir la venida de la lluvia, y así, poder realizar sus…
La Flor del Cactus
Había una vez, una hermosa joven llamada Antu, vivía en el pueblo Diaguita. Era hija del Cacique, hombre poderoso y respetado por la comunidad; ella era de espíritu amable. Su vida cambio, cuando se enamoró de un indio llamado Nahuen. El amor entre ellos era puro y profundo, pero su felicidad se vio amenazada por…
La Illa y el Yastay
Hace muchas lunas en el pueblo de Barraza, en una hermosa noche estrellada, la Illa, en su máximo esplendor, brillante y resplandeciente, iluminaba el camino desde el Apu hasta el mallu y todo el paisaje con su flora y fauna, tan característica de la zona. La noche estaba tan iluminada que desde el alto del…
La Princesa Uchumi y su amigo Lautaro
Había una vez una princesa muy especial llamada Uchumi. Vivía en un valle rodeado de montañas y bosques mágicos. La princesa Uchumi era muy bonita y amable, y todos la querían mucho. Un día, un valiente guerrero llamado Lautaro llegó al valle y conoció a la princesa. ¡Oh, qué sorpresa! Desde el primer momento, se…
La Ancianas y la Cruz del Sur
Había una vez, unas ancianas del pueblo, que se reunían para realizar una ceremonia especial, ataviadas con mantos tejidos con historias ancestrales; formaban un círculo, alrededor de una fogata, dispuestas a entonar sus cantos ceremoniales; todo esto se desarrollaba en las noches luminosas de mayo, cuando el cielo se convertía en un manto estrellado, sobre…
Las Piedras Tacitas
Había una vez, en el pueblo diaguita, un grupo de piedras mágicas, denominadas piedras tacitas, que servían para preparar alimentos. Cada piedra tacita tenía una forma redonda y ahuecada, y ellos creían que, en su interior, poseían fuerza y poder. Cada día las nays diaguitas colocaban semillas en sus cavidades, para proceder a moler el…
Protectora del chañar
Había una vez una niña llamada Hillanca, ella era conocida en su comunidad diaguita por ser experta en recolectar frutos del árbol nativo Chañar, actividad que había aprendido de su madre y abuelita. Ella esperaba largo meses para que floreciera el árbol de Chañar, era muy lindo ver aquellas flores amarillas que atraían pájaros y…
Un día en familia
Amank´ay, era una niña de 5 años que vivía junto a su padre llamado Laicor su madre Agiu y hermanos Tames y calpiche en los valles de la ciudad de Copiapó. Amank´ay y su familia todos los sábados lo destinaban a pasarlo en familia ya que ese día lo dedicaban exclusivamente a la cosecha de…
Yastay y la fiesta de la challa
En los fértiles valles diaguitas, cuando el sol acariciaba suavemente las laderas de las montañas, llegaba la gran festividad de la challa, una celebración llena de magia y significado. La palabra “Challa” resonaba en el aire como una suave llovizna que traía consigo la promesa de prosperidad y abundancia. Yastay había caminado mucho desde los…
Yupanky el quilo
Una familia de campo muy humilde, constituida por el padre, la madre, el hijo y su mascota llamada talyn. Una mañana, salieron el papá y su hijo pequeño, llamado Yupank, más su mascota, a recolectar leña, para el duro invierno que estaba a punto de comenzar. Empezó a nublarse, el padre le dice a su…
Zapac zupum
En un tranquilo pueblo diaguita rodeado de vastos campos de algarrobos, vivía una divinidad femenina llamada Zapac Zupum. Ella era representada como una hermosa mujer de cabellos oscuros y largos, vestida con una túnica hecha de hojas de algarrobo. Su rostro irradiaba bondad y sabiduría, y siempre llevaba consigo una ramita de algarrobo, símbolo de…
El Nacimiento de Guanaco trashumante
Yo tenía 6 años cuando en una noche de luna llena lo vi nacer. Con ese tono de luz nocturna que solo se puede ver entre los cerros de los valles del norte.Creo que conectamos desde el primer momento. Había llegado a la vida ese guanaco blanco; nunca olvidaré que escuché melodías de tambores y…
El reencuentro con blanquito
La mayoría de las tardes de mi infancia transcurrían entre los cerros, esteros, quebradas y humedales en búsqueda de leña para el fuego de mi hogar o de cualquier tesoro increíble para mí. Siempre con el guanaco: el crecía conforme crecía yo. Un día, cuando veníamos de regreso, cargando entre mis pequeños brazos un montón…
Yastay en el valle del encanto
Ya sentados el uno al lado del otro, tuve una sensación increíble en mi interior; oí dentro de mí la voz del guanaco que me pregunto “¿Sabes cómo se llama este lugar?”. Sentí muchísima alegría, mi corazón estaba agolpándose en mi pecho, todo era una gran escena sorprendente. Le respondí que no sabía, porque realmente…
El sueño del fin
Nos quedamos dormidos con Yastay, abrazados junto a los relatos del cielo y sus estrellas, y de cómo todo conecta entre sí. Con mi cabeza entre sus suaves lanas, cerré mis ojos cansados y tuve un sueño, un sueño profundo y muy extraño. Estaba en los valles donde me críe, pero todo era una especie…
