Las Piedras Tacitas
Había una vez, en el pueblo diaguita, un grupo de piedras mágicas, denominadas piedras tacitas, que servían para preparar alimentos.
Cada piedra tacita tenía una forma redonda y ahuecada, y ellos creían que, en su interior, poseían fuerza y poder.
Cada día las nays diaguitas colocaban semillas en sus cavidades, para proceder a moler el maíz. Era un momento único de conexión con la ipachay y sus ancestros. La harina obtenida, servía para sus alimentos, tales como panes, tortillas, y churrascas, y del trigo el rico cocho.
Las piedras tacitas representaban para el pueblo diaguita el símbolo de sabiduría y tradición. Los diaguitas creían que las piedras tacitas transmitían conocimientos ancestrales, a través de su uso. Cada vez que comían, se sentían conectados con sus ancestros y la Pachamama.
Con el paso del tiempo, las piedras tacitas se convirtieron en un tesoro invaluable para el pueblo diaguita. También las piedras tacitas, permitían recordar la importancia de preservar sus tradiciones.
Hasta el día de hoy, las piedras tacitas siguen siendo veneradas por los diaguitas; se conservan como tesoros sagrados, recordando a las generaciones futuras, la importancia de mantener viva la profunda conexión con la ipachay y las tradiciones de sus ancestros.
